- Promover todo tipo de voluntariado destinado a proteger y asistir niños en situación de riesgo familiar y / o social.
- Proveer de un hogar transitorio al niño en riesgo social donde se respete su identidad, favoreciendo su desarrollo integral evitando su internación en instituciones del Estado.
- Lograr en los niños una mejor calidad de vida que les permita afrontar la reinserción en su familia de origen o adoptiva, evitando nuevas pérdidas.
- Facilitar el encuentro entre familias de origen y familias acogedoras para el bienestar del niño, previniendo otras situaciones de crisis.
- Ayudar, apoyar, asistir, asesorar y capacitar a las familias que se ofrezcan para recibir transitoriamente niños en su hogar.
- Propiciar un trabajo interdisciplinario entre coordinadores del programa, familias transitorias, equipos técnicos, familias de origen, escuelas, profesionales especialistas en niñez, etc. para lograr intervenciones adecuadas.
Carta del Presidente
Estimado Amigos:
La infancia puede ser simple a primera vista, pero es el período más complejo en el desarrollo de una persona. Uno de los elementos que influyen en esa primera etapa de la vida, es el entorno familiar, donde nace y se constituye la identidad personal con proyección social.
Sin embargo, existen casos en los que los niños no pueden satisfacer temporalmente sus necesidades dentro de su propia familia, por lo que ese niño se encuentra en un estado de vulnerabilidad que llama a una protección especial.
Ante esta problemática hace más de diez años un grupo de familias comprometidas con la niñez, fundamos el Programa Nazaret de Familias Transitorias con el objetivo de brindarles a estos niños más desprotegidos, el calor de un hogar, como alternativa al cuidado que el Estado otorga de forma institucional. Esta es una acción social llena de amor en favor del derecho a vivir en familia, que le otorga la posibilidad de expresar sus potencialidades, propiciando la reinserción a su familia de origen y un desarrollo integrado en la comunidad.
Mirando al futuro inmediato deseamos continuar con esta tarea que ha permitido que más de 400 niños hayan encontrado un hogar que los cobije y más de 30 niños con discapacidad han sido adoptados por sus familias transitorias.
Estas acciones son las que nos animan a solicitar su compromiso. Ser voluntario, recibir a un niño en casa, es una tarea maravillosa e inolvidable que muchos han pensado y aún no han concretado. El momento perfecto para realizarlo nunca llega. Quizás el tiempo es hoy. Anímese.
También es posible apoyar ayudando económicamente la tarea que otros llevan adelante, para que tantos niños encuentren un hogar donde desarrollar una identidad construida con amor y felicidad.
Cada familia acogedora es un lugar invalorable para ayudar a un niño en el momento más importante de su vida.
Saluda atte.
